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EN BAGUA SE HABLA HOLANDÉS

Publicado: 2010-06-11

La muerte de cualquier congénere es lamentable, pero más lamentable es el morbo con el que los medios cubren las noticias y la capacidad de la crónica para estirarse cual elástico y reinventarse con nuevos matices día a día. Como si la investigación se tratara de una película de suspenso donde cada hallazgo agrega una instancia antes de llegar al clímax final.

El caso de Joran van der Sloot es paradigmático. Desde que fuera sindicado como sospechoso de Stephany Flores su nombre aparece en forma recurrente e ininterrumpida en la prensa local. Ayudan que los padres de la chica tienen dinero, que el asesino fuera extranjero, que ella era una muy buena jugadora de póker, estudiante universitaria, que el holandés estuviera involucrado en la desaparición de otra chica y que el padre de la víctima, demostrando que el dinero entrega poder, sale en cuanto programa de televisión se lo invite diciendo que no descansará hasta que se haga justicia. Y aparecen los demagogos (Bayly en el Francotirador) sosteniendo que él haría justicia por sus manos, pide una pena de muerte a la Texana, que cómo han dejado entrar a este tipo al país (si no tiene impedimento alguno por supuesto que puede entrar, salvo que los agentes de inmigración tenga que saber qué pasa en la prensa amarilla y negra del mundo) y otros clichés que se repiten en todos los medios de (in) comunicación.

El más favorecido de todo este circo mediático es nada más ni menos que el inefable Alan. Quien se sumó al tema del momento para decir que fue un momento de “calentura” a partir de los pocos datos que se tenían en ese momento. Error, pero qué importa. Lo que el presidente pedía en su intimidad se le concedió: una cortina de humo para no hablar de Bagua a un año de los hechos. Qué pasó, quiénes son los responsables, por qué sucedió, qué estrategia se va a implementar con las minorías étnicas, los responsables civiles dónde están y miles de preguntas más fueron desplazadas por el psicópata holandés. En el momento más caliente de la noticia el 80% de los titulares de El Comercio estaban cubriendo el hecho y no había referencia al aniversario del Baguazo. ¿A quién le conviene?

Hace poco nos enteramos que peruano mata a peruana por $20. Ese es el precio por matar a alguien desconocido, y de allí se escala dependiendo de la clase social y otros factores demográficos, pero eso no vende tanto. El holandés confesará el crimen de Aruba para que lo llame la justicia de su país y pasar la cárcel en casita y no la cadena perpetua en Castro Castro. Sus abogados coimearán a quien sea necesario como Crousillat o Lori, pero para ello deben dejar que se enfríe la noticia. Ya aparecerá un nuevo caso que opaque al holandés, además, llega un momento que cansa, seamos realistas.

Las cortinas de humo son muy favorables para los gobiernos de turno. Permiten no hablar de lo relevante. Discutir sobre lo importante nos compete como sociedad mientras que el caso del holandés le compete más a Pancho Lombardi y a Hollywood.

Exclusivo para www.upa.pe


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